Familia

30 Fotos de bodas de matrimonios del mismo que prueban que ¡En el amor no hay barreras!

PULSAR AQUÍ

Tras participar en 109 programas, y gracias a la palabra “ranzón”, David Leo ha conseguido completar “El Rosco” del concurso Pasapalabra con un bote de 1.866.000 euros.

David Leo García, un malagueño de 27 años, ha hecho “historia” en Telecinco al resolver la prueba de “El Rosco” de Pasapalabra y ganar los 1.866.000 euros acumulados en el bote, el importe más alto entregado por un concurso en la historia de la cadena.

David Leo dedicaba cuatro horas diarias a entrenar desde que empezó su participación en el programa, el pasado 29 de febrero. Gracias a esta práctica, logró contestar correctamente a las 25 definiciones de este concurso en el que, en su primera fase, contó con la ayuda de la presentadora Paz Padilla y el piragüista Sete Benavides, diploma olímpico en Piragüismo en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

 

En esta entrega del programa que presenta Christian Gálvez, el malagueño ha desbancado también al último récord económico de los concursos en la historia de la cadena: el bote ganado por Juan Pedro Gómez también en Pasapalabra el 13 de julio de 2013. Sin embargo, no ha batido el récord de Pasapalabra cuando estuvo en Antena 3, ya que en mayo de 2006, Eduardo Benito se llevó un bote de 2.190.000 euros.

Poeta y filólogo

El joven malagueño, que actualmente reside en Barcelona con su novia, estudió Filología Hispánica y trabaja como profesor de español para extranjeros, alumnos a los que ejercita con “roscos” como el de Pasapalabra para que amplíen su vocabulario, según ha informado Telencinco.

En 2013, el concursante ganador comenzó a prepararse para concursar en Pasapalabra realizando de forma virtual multitud de roscos y apuntando palabras que clasificaba por campos semánticos y por letras. En diciembre de 2015, consideró que ya estaba preparado y decidió presentarse al casting del concurso.

Leo fue también el ganador más joven de la historia del Premio Hiperion de poesíacon 17 años y es habitual su presencia en recitales. De hecho, añade la cadena en una nota, uno de sus “sueños” sería poder recitar en el Festival de Poesía de Medellín en Colombia. Además, es un apasionado del cine, el ajedrez, la cocina, y los campeonatos de Trivial, que juega dos jueves al mes.

El programa de su triunfo se grabó el pasado 23 de septiembre y durante todo este tiempo el malagueño ha tenido que “disimular” ante “todo el mundo” para no revelar, cuando le animaban para que continuara haciéndolo como hasta entonces, que ya había ganado el bote.

Leo bromea con que cada español le “deberá” a partir de ahora unos céntimos de las carreteras, los hospitales y las escuelas españolas porque Hacienda “se queda” con la mitad del dinero del bote, aunque él lo da por muy bien empleado.

La poesía es su “profesión” pero cree que se buscará “otra ocupación añadida que “requiera más tiempo”, según relata sobre su futuro, que, desde luego, será “algo más desahogado” gracias al premio.

Una experiencia agotadora

La experiencia le ha gustado mucho, tanto que será uno de los participantes en la edición especial de “Pasapalabra” “Bote Máster”, con otros concursantes que se han llevado también el premio, pero también reconoce que estar tantos meses en antena ha sido “muy cansado”.

“Grabábamos tres programas diarios y me sentía a veces casi agotado. Además, he invertido un mínimo de cuatro horas diarias en estudiar de todo, aprendiendo palabras raras de esas que tanto les gusta poner en el ‘rosco’ final”, y eso, subraya, que se sabía “bien preparado” de antemano.

Ha descubierto de sí mismo que “la dispersión” que le caracteriza es controlable entrenando: “el factor azar puede hacer estragos pero creo que los nervios no me han bloqueado”, añade, feliz de haberse hecho tan popular entre los seguidores del programa.

Con el dinero conseguido, el malagueño quiere viajar con su novia a Japón, montar una librería-café y una academia de “saberes inútiles” donde, según asegura, permitirá que especialistas del ámbito de las Humanidades tengan un espacio en el que “transmitir o intercambiar conocimientos”. Su novia, Laura Rosal, se mostraba entusiasmada tras el triunfo en las redes sociales.

Tras ganar el premio, David Leo cumplió su promesa de teñirse el pelo de color rosa y recitó uno de sus poemas. Paz Padilla fue la encargada de realizar al cambio de look del concursante.